relativizar la mayor parte de las cosas de la vida y poner humor en mi existencia: ¡fuera miedos innecesarios!
Puesto que algún día habré de morir, ¿para qué voy a acongojarme por trivialidades, por situaciones que puedo resolver o eliminar con sólo relativizarlas? ¡Cuántas simplezas me han estado quitando el sueño hasta hoy! ¡Cuántos conflictos que anticipé y me abrumaron no llegaron luego a ocurrir jamás o se resolvieron con el simple curso de la vida!
¡La vida dura solamente el tiempo de un juego! ¿Agobiarme por pequeñeces? Es una actitud muy poco práctica.
Que los miedos salgan y yo quede poseído de serenidad y alegría.
Joaquín Argente
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