no obligarme a ser "el alma de la fiesta", el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.
No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado.
Mi propia existencia, mi ser, ya es valioso. Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme. Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.
Joaquín Argente
A mi no me hace falta ni tu presencia, bueno sí, pero con una simple mirada me conformo para llenarme de felicidad. Que tus sonrisas nunca se agoten para nadie... :D
ResponderEliminarGracias^^
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